Corrupción y desarrollo

“Cuanto más corrupto es el Estado, más numerosas las leyes”. Tácito

El miércoles 9 de diciembre se celebró el Día Internacional contra la Corrupción, y justamente ese día fue salvado del arresto Arturo Escobar y Vega (ex subsecretario de Participación Ciudadana y Prevención del Delito de la Segob), por la jueza de distrito Rosa María Cervantes Mejía, quien negó la orden de aprehensión solicitada por la FEPADE. Distintos partidos políticos acusaron al gobierno federal de presionar a la jueza para que rechazara la orden de aprehensión contra el ex vocero del PVEM, aliado del partido del presidente Enrique Peña Nieto. Este hecho es uno más en la larga, larguísima cadena de complicidades con las que se evade el cumplir con lo mandatado por la ley y que llamamos llanamente corrupción.

La corrupción es un complejo fenómeno social, político y económico que afecta a todos los países. Socava las instituciones democráticas al distorsionar los procesos electorales, pervertir el cumplimiento de la ley y crear atolladeros burocráticos, cuya única razón de ser es la de reclamar sobornos. También atrofia los cimientos del desarrollo económico, ya que desalienta la inversión extranjera, y a las pequeñas empresas nacionales les resulta imposible superar los gastos iniciales requeridos por la corrupción. Por ello el 31 de octubre de 2003 la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, que entró en vigor en diciembre de 2005, y pidió al secretario general que designara a la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC) como la Secretaría para la Conferencia de los Estados Partes de la Convención. Para crear conciencia contra esta lacra y difundir el valioso papel de la Convención a la hora de luchar contra ella y prevenirla, la Asamblea también designó el 9 de diciembre como Día Internacional contra la Corrupción. Gobiernos, el sector privado, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación y ciudadanos en todo el mundo están uniendo fuerzas para combatir este delito. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) y la UNODC están en primera línea en ese esfuerzo. La campaña internacional conjunta en 2015 se centró en cómo la corrupción socava la democracia y el Estado de derecho, lleva a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, erosiona la calidad de vida y permite que prosperen crimen organizado, terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana.

Si la corrupción existe prácticamente en todo el mundo como señala la ONU, la diferencia en México la hace la impunidad. Sutilmente así lo presentó la ONUDC cuando el pasado miércoles dio a conocer una evaluación multilateral sobre los avances de México en el combate a la corrupción, tras suscribir la llamada Convención Mérida, y precisó que si bien el país ha registrado avances en la materia, éstos no son concluyentes. En el marco del Día Internacional contra la Corrupción, Antonio Mazzitelli, jefe de la ONUDC en nuestro país, presentó el mencionado informe con 34 recomendaciones al Estado mexicano, para que adecue su marco jurídico y diferentes procedimientos preventivos y sancionatorios por corrupción, ya que el informe califica de poco significativos los avances en la materia manifestados por el gobierno mexicano. Además, en el más reciente estudio del Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, México obtuvo una puntuación de 35 sobre 100, y se ubicó en la posición 103. La escala va de 0 (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (bajos niveles). Esto muestra que hay una amplia brecha entre México y las principales economías con las que comercia y compite, en la que nuestro país sigue siendo la nación con la puntuación más baja entre los países de la OCDE, que agrupa a las economías más desarrolladas del mundo. Y éste no es el único reporte que apunta en esa dirección, porque México ocupa el lugar 58 de 193 estados miembros de la ONU en materia de impunidad. Sin embargo, ocupa el penúltimo lugar de 59 países que cuentan con información suficiente para el cálculo del índice global de impunidad, señala un estudio elaborado por la Universidad de las Américas Puebla.

Por lo pronto Virgilio Andrade, secretario de la Función Pública, continúa festejando el Día contra la Corrupción, encubriendo los gigantescos escándalos de OHL, la casa blanca, la de Malinalco, el Grupo Higa, Oceanografía, César Duarte y demás etcéteras, a través del inocuo Sistema Nacional Anticorrupción.

Consejero electoral del INE. [email protected]

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