Conmemoración. El mágico 102

Beatriz Paredes Rangel

En materia de las conquistas de las mujeres sobre el ejercicio de su libertad y otros avances, los logros nunca son de una vez y para siempre

EL UNIVERSAL invitó a 102 mujeres a un desayuno este 15 de marzo. Convivencia informal, el bullicio femenino inundó la planta baja del Gran Diario de México, en Bucareli No. 8. Los colores, el sonido, la elegancia, la limpia sencillez, define el tono de los eventos en los que la mayoría de las participantes son del género femenino. Cabe destacar la capacidad de convocatoria del diario.

El evento se realiza anualmente por EL UNIVERSAL, con motivo de la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. Es necesario decir, sin embargo, que tanto por la intervención de Juan Francisco Ealy Ortiz, como por la asistencia de las convocadas, en esta ocasión el mismo revistió, para mí, una especial importancia.

La concurrencia fue diversa por sus actividades y plural por sus opiniones políticas.

Periodistas y dueñas de medios de comunicación, publicistas y mercadólogas, escritoras, atletas, académicas de relieve, abogadas y artistas, funcionarias públicas, empresarias y emprendedoras, representantes de las Fuerzas Armadas, activistas que, desde el voluntariado de sus instituciones públicas o privadas, trabajan por causas sociales y/o mecenazgos como la licenciada Perla Díaz de Ealy y la maestra Juana Cuevas de Meade. Legisladoras y políticas, políticas, políticas. Lo interesante de la presencia de varias mujeres políticas, es el amplio espectro ideológico que estuvo allí representado, mujeres militantes, dirigentes de sus partidos o candidatas, de varias de las instituciones partidistas del país, con actitudes de respeto y compañerismo, de empatía y disposición, independientemente de las distintas opciones por ellas representadas.

El asunto es clave. Los grandes problemas nacionales requieren de la concurrencia de todas las fuerzas políticas del país. Difícilmente saldremos adelante, en cuestiones cruciales, si la confrontación y el antagonismo se multiplican hasta niveles insalvables, con motivo de la contienda electoral. La problemática se acentúa ante el desafiante entorno internacional que previsiblemente continuará enfrentando el país en el corto plazo, por la actitud agresiva y antimexicana de un personaje relevante en el ámbito mundial.

Por ello decidí compartir mi apreciación sobre la importancia simbólica que tuvo este encuentro de mujeres. Desayuno amistoso que fue espacio propicio para que las afirmaciones del Presidente Ejecutivo del Consejo de Administración de EL UNIVERSAL tuvieran eco e interlocución válida en un grupo plural de protagonistas femeninas de la vida del país.

Dijo Ealy Ortiz:

“…debemos ser conscientes que estos afanes (las descalificaciones mutuas), si bien son normales durante cualquier elección, no pueden conducirnos a romper el diálogo ni a cerrar la posibilidad a la conciliación. Es ahora, más que nunca, que necesitamos mostrar al mundo que nuestras diferencias se pueden resolver de manera civilizada y sin convertir a rivales en enemigos.

La contienda electoral puede ser una gran oportunidad para mostrar unión, responsabilidad, madurez y visión del futuro…”

Es muy significativo que haya sido en un encuentro para conmemorar los avances de la mujer en la sociedad, y la discriminación y la falta de oportunidades que aún aquejan, que se diera tan importante pronunciamiento. Hay que lograr que los varones sepan que las reuniones de mujeres, además de coloridas y sonoras, cuando las asistentes son libres e independientes, pueden trascender a otros ámbitos, no sólo en la riqueza, de por si valiosa, del intercambio.

Celebro la realización de esta reunión. Sólo advierto que, en materia de las conquistas de las mujeres sobre el ejercicio de su libertad y otros avances, los logros nunca son de una vez y para siempre. Que existe la posibilidad de retrocesos. Por eso, hay que estar con los ojos bien abiertos y la decisión perenne de defender las conquistas. Por las que vienen. Y por las que por nosotros lucharon.

Comentarios