Competencias suaves, la magia dentro de la chistera

Deben fomentar, desde edades universitarias tempranas, que los estudiantes se vuelvan disciplinados y resilientes
04/04/2017
07:54
-A +A

Los estudiantes universitarios, al igual que las instituciones educativas que los forman, enfrentan grandes retos en esta época globalizada, por un lado se encuentra la consolidación de la enseñanza y generación de competencias y capacidades, a través del establecimiento de programas que desarrollen al cuerpo docente, que promuevan la creación de infraestructura pertinente y procesos académico-administrativos ágiles que animen la participación responsable y comprometida de los estudiantes en sus propios procesos formativos; y por otro lado está el gran compromiso de formar a los ciudadanos de éste el nuevo milenio, individuos que atesoren su riqueza cultural, con capacidades para adaptarse al nuevo entorno globalizado en esta franca y retadora era del conocimiento, profesionales capaces de integrarse a las compañías internacionales, conscientes de su rol en su país y en el mundo, individuos ávidos de permanecer siempre vigentes —¡ ya que aprendieron a aprender !—, de emprender y resolver problemas para el desarrollo de su región y su país.

Este ciudadano del nuevo milenio, es el que se logra mediante procesos de formación integral, que en el contexto universitario, se ha convertido en un tema más de la agenda de las Instituciones de Educación Superior (IES) en nuestro país, y una sentida demanda del sector productivo y social que absorbe a los graduados. 

Hoy las universidades, los institutos, y aquellos que nos dedicamos seriamente a la formación de los profesionales e investigadores, buscamos detonar estrategias que generen experiencias significativas de aprendizaje, vivencias en torno al desarrollo de competencias “suaves” (del término en inglés “soft competencies”).

 Dichas competencias suaves deben fomentar, desde edades universitarias tempranas, que los estudiantes se vuelvan disciplinados, resilientes, que entiendan la importancia de saberse dentro de un equipo o de gestionarlo, que sean conscientes que su formación (aquella verdaderamente integral) también involucra otras disciplinas que los ayudan a conducirse en ambientes multiculturales, que les facilitarán la presentación de sus proyectos y la venta de sus ideas, en pocas palabras, su éxito profesional.

Según Perrault (2004) las Competencias Suaves, pueden definirse como el conjunto de cualidades personales, atributos, talentos o el nivel de compromiso que un individuo puede aportar a un lugar de trabajo que lo puede unir o separar de otros individuos que pudieran tener habilidades y experiencias similares. 

Ahora bien, muchos autores han creado listados exhaustivos sobre aquellas cualidades, talentos o atributos para los profesionales del siglo 21, yo prefiero tomar un breve listado desarrollado por Watson (2008), en el cual resaltan el trabajo en equipo, habilidades de comunicación tanto en ambiente social como de negocios (verbal y escrita en varios idiomas, principalmente el nativo), ética en los negocios y diversidad (manejo de ambientes multiculturales y con distintos géneros).

Los expertos del tema enuncian una serie de complejidades asociadas al desarrollo o “enseñanza” de estas habilidades, sin embargo el primer paso para las instituciones que buscan desarrollarlas se encuentra en tener la conciencia de su importancia y en detonar acciones que provoquen los ambientes propicios  — no únicamente, la transmisión de conocimientos mediante talleres o cursos específicos—, tales como contar con una oferta de actividades culturales, deportivas, de internacionalización, emprendimiento y participación social, y por supuesto el promover evaluaciones conjuntas que “empujen” a los estudiantes universitarios a vivir escenarios de negocios, de multiculturalidad, de manejo de conflictos o solución de problemas en las condiciones lo más cercanas a la realidad de entornos laborales de nuestros días.

Es sin duda un gran tema, que en voz de muchos expertos, hace la diferencia en el desempeño de los profesionales. No todo es talento y competencias duras, son estas competencias, las suaves, las que hacen gran parte de la magia que lleva al éxito profesional. 

Comentarios