Comida orgánica ¿vale su precio?

Arturo Maximiliano García

“Tengo que ir al super por comida pero me queda lejos” me comentó un ama de casa con un cierto tono de flojera, a lo cual repliqué que por qué no iba a otro lugar más cercano evitando tanta pérdida de tiempo y de gasolina, me contestó: “es que es donde puedo comprar mi comida orgánica”.  Está tendencia, moda o razón fundada llamó fuertemente mi atención, particularmente por que esta decisión implica pagar mucho más por algo que aparentemente es lo mismo, aunque para cada vez más personas hoy en día es una alternativa más sana para su alimentación.

Si bien los alimentos orgánicos es aún un muy pequeño porcentaje de la producción mundial, no podemos negar que es cada vez más demandado por personas que les atribuyen, más que poderes mágicos, un menor riesgo de contraer enfermedades que se piensa pudieran ser ocasionadas por los químicos involucrados hoy en los procesos tanto de alimentación de animales como de producción de frutas y verduras. 

La comida orgánica tiene como característica general el que en su proceso de producción no utiliza fertilizantes químicos y/o pesticidas sintéticos, en este último caso excepcionalmente y bajo lineamientos orgánicos pudieran ser permitidos algunos.

¿Y quién nos garantiza que lo que dicen los comercios que es orgánico realmente lo sea?  Aquí es donde entre la regulación gubernamental la cual existe ya en varios países del mundo, incluido afortunadamente México.  La Ley de Productos Orgánicos está en vigor desde febrero de 2006 y tiene como objeto promover y regular los criterios y/o requisitos para la conversión, producción, procesamiento, elaboración, preparación, acondicionamiento, almacenamiento, identificación, empaque, etiquetado, distribución, transporte, comercialización, verificación y certificación de productos producidos orgánicamente. Su cumplimiento está a cargo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación quien también se auxilia para estos efectos de personas morales denominadas Organismos de Certificación Orgánica.

De acuerdo con la ley, sólo los productos que cumplan con la misma podrán ser identificados con el término "orgánico" o denominaciones equivalentes en el etiquetado así como en la declaración de propiedades, incluido el material publicitario y los documentos comerciales y puntos de venta, por lo que esa será tu garantía para saber que lo que compras efectivamente cumple con las condiciones para considerarse como orgánico.

Ahora una vez que platicamos sobre lo que son los productos orgánicos, su regulación y las garantías que puedes tener para saber que lo que estás comprando sí es orgánico, cuál sería la ventaja de consumirlo. En realidad no existen estudios que concluyan determinantemente que la comida orgánica garantice no contraer algunas enfermedades, tampoco de que sea más nutritiva o de mejor calidad, sin embargo el excesivo uso de sustancias químicas en la producción de lo que día a día consumimos hace que cada día más personas prefieran alimentos producidos sin la ayuda de estos factores no naturales.  Ahora te preguntarás por qué es más cara la comida orgánica y aquí las razones principales y otros elementos que te interesa saber del tema:

  • Oferta y demanda. Mientras que la demanda por estos productos aumenta, la producción no se incrementa en la misma medida, lo que hace que los precios sean altos.
  • Pocos y pequeños productores.  El que los productores de alimentos orgánicos estén dispersos y entre muchos soporten la producción de estos productos, hace imposible aprovechar economías de escala que son naturales en los grandes productores que las usan para bajar costos de producción que se reflejen en menores precios.
  • ¿Bajará el precio? En la medida que la tecnología y la producción a una mayor escala lo permita seguramente veremos precios más accesibles.
  • ¿Es lo mismo alimento orgánico que natural? Existe una gran confusión sobre estos términos pero que te quede claro, orgánico y natural no es lo mismo. Lo orgánico atiende a un proceso de producción que conforme a la ley le da el derecho de llevar la etiqueta ORGÁNICO.
  • ¿Puedo producir yo mismo mis propios alimentos orgánicos? Por supuesto, esto se puede hacer en tu propia casa de manera que sirva tanto para autoconsumo y en un escenario más ambiciosos pero posible para comercializarlo. Existen incentivos gubernamentales para la producción de alimentos orgánicos.

La decisión es tuya con respecto a qué consumir ya sea alimentos convencionales u orgánicos. Las ventajas de inclinarte por lo orgánico es apostar a que el proceso de producción al no involucrar sustancias químicas sea mejor para tu salud en el mediano plazo. Es una apuesta que bien vale la pena pero que hoy en día dada las condiciones de producción implicará una inversión mayor a la habitual. 

 

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