23 / junio / 2021 | 01:06 hrs.

Código de ética: atisbos

José Alfredo Botello Montes

El quehacer de los servidores públicos en nuestro actuar debe ser con los principios éticos que hemos acumulado tanto de la familia, la sociedad, las instituciones educativas o incluso los partidos políticos en los que se ha militado. Es por ello que ahora realizaré un breve recuento de los principios éticos que en mi parecer debemos tener en cuenta cuando tenemos una responsabilidad en el gobierno.

Nos debemos conducir en cada momento, de acuerdo con los principios encaminados al bien común y a cumplir el programa de gobierno correspondiente.

Cuando hemos asumido el cargo debemos conocer la naturaleza y la amplitud de las facultades del mismo que nos corresponde desempeñar, para lo cual me deberé informar y capacitar permanentemente para cumplirlo, con profesionalismo y a cabalidad.

Durante nuestro ejercicio deberemos dar la atención al ciudadano, en igualdad de oportunidades, sin discriminación alguna que pudiera dar lugar a trato diferenciado o preferente, estando conscientes que ciudadanos somos y en ciudadanos nos hemos de convertir; así como brindar atención cordial, pronta, diligente, expedita y respetuosa.

Procurando el bien común, actuaríamos sin buscar intereses particulares ni beneficios personales para familiares o amistades. Esto implica el no involucrarme en situaciones o actividades que signifiquen un conflicto de intereses, personales o familiares, en mi labor como servidor público.

Conducirme en el desempeño de la responsabilidad pública con imparcialidad, respetando el derecho de todas las personas y rechazando cualquier procedimiento que privilegie ventajas personales o de grupo.

De ninguna forma aceptaré, ofreceré ni otorgaré, directa o indirectamente, dinero, dádivas, favores o ventajas a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de las funciones públicas. No realizaré labores de gestoría remuneradas, ante instancias del propio ámbito de responsabilidad o de otros niveles de gobierno.

Privilegiando el diálogo y la concertación en la resolución de conflictos. El uso legítimo de la fuerza se limitaría al mínimo indispensable y una vez agotados todos los recursos de negociación.

Uno de los temas más delicados es el manejo de los recursos materiales y humanos, por lo que debemos aplicar correcta, transparente y responsablemente los recursos públicos, evitando cualquier discrecionalidad o desvío en la disposición de los mismos. Los recursos públicos en ningún caso se utilizarán para campañas electorales.

Desde luego nunca debemos incluir en la nómina a personas que no laboren en la dependencia a nuestro cargo y no debemos asignar remuneraciones fuera de la nómina o presupuestos aprobados legalmente. Contrataré para los cargos públicos sólo a quienes reúnan el perfil para desempeñarlos con ética, con la aptitud y la actitud necesarios.

En este tenor no debemos intervenir en la designación o contratación, de mi cónyuge o parientes hasta el cuarto grado, para que presten sus servicios remunerados en las oficinas públicas a nuestro cargo.

Me aseguraré en mi quehacer que la información que llegue a la sociedad sea veraz, oportuna, adecuada, transparente y suficiente para cumplir con la exigencia del derecho a la información. Facilitaré a los medios de comunicación el cumplimiento de su misión de informar. Me abstendré de ofrecer u otorgar favores o dádivas con cualquier propósito que busque cambiar el sentido de la información, propiciando que en los procesos de decisión, se consideren los aspectos éticos del caso y ejercer el cargo con responsabilidad y aplicar en ello todo mi tiempo y esfuerzo, resguardando la dignidad, la honra y el nombre del servidor público estando dispuesto al escrutinio de la gestión pública, logrando con ello hacer transparente y limpio el ámbito político.

Son sólo algunos atisbos del comportamiento que debemos tener y que son la ruta a seguir en nuestro quehacer público, en última instancia es la sociedad y sólo la sociedad la que nos juzgará.

Secretario de Educación del estado de Querétaro

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