A cinco años…

José Luis Báez Guerrero

Se acabaron los pretextos, el tiempo de prueba, el tiempo de espera y la paciencia natural que la sociedad le tiene a un gobierno cuando inicia. Llegó el momento de reconocer los aciertos y desaciertos de la administración estatal encabezada por el gobernador José Calzada; aunque es bueno precisar que en un orden de gobierno, ya sea municipal, estatal o federal, no caben dentro de la evaluación los aciertos, pues simplemente debe de cumplir con su obligación, lo que sí cabe son los desaciertos cuando evidentemente no cumple, ni con su obligación, ni con lo ofrecido, ni con la esperanza de quien depositó su confianza en ellos.

El quinto informe de gobierno fue rendido, su análisis y glosa esperan para contrastar realidades con discurso. El examen del informe debe realizarse sin caer en el aplauso fácil, pero tampoco en la crítica sin sentido.

Un primer parámetro para medir los resultados del actual gobierno estatal recae en revisar el cumplimiento de las promesas ofrecidas hace cinco años durante la campaña electoral. En este tenor, persisten muchos pendientes y hay un sin número de compromisos incumplidos, destacando la modernización del transporte público —que para muchos no solo no mejoró, empeoró, porque Red Q es el peor de sus fracasos—, la eliminación del Impuesto Sobre Nómina para apoyar a los microempresarios, la carretera de cuatro carriles a la Sierra Gorda —que ni es de cuatro y solo tiene un avance mínimo—, dotar de autonomía a la Procuraduría General de Justicia para ciudadanizarla y así evitar su uso político y partidista, entre otras tantas. Es evidente que a cinco años persisten muchos compromisos sin cumplir, ya no hay espacio para los pretextos.

El Partido Acción Nacional ha reconocido al gobernador Calzada como un gran administrador de la continuidad. Su gobierno supo dar seguimiento a programas exitosos de los gobiernos panistas como el transporte escolar, el desarrollo económico a partir de la industria aeroespacial, —sector que se consolidó con un mandatario panista— el uso de obras con un alcance social, económico y cultural como el Centro de Congresos y Convenciones.

Como grupo en la oposición, el Partido Acción Nacional ha sido responsable, apoyó y propuso —desde el Congreso— distintas iniciativas de leyes para atender temas sensibles para todos los ciudadanos: enriquecimos la ley de Transporte Público para incluir una defensoría al servicio de los usuarios, presentamos una ley de Seguridad para el estado y así poder hacer frente al crecimiento de la inseguridad, que lamentablemente, se está presentando en muchas localidades, particularmente en la capital del estado. Puedo afirmar con plena convicción que no existe otro partido que le haya dado tanto a su país desde la oposición, como el Partido Acción Nacional. En el contexto nacional apoyamos las reformas estructurales para transformar a México.

Asimismo, nuestra participación como partido opositor en el estado de Querétaro ha estado marcada por un ánimo propositivo y firme; propositivos para apoyar todo lo que pueda beneficiar a los queretanos; firmes para señalar retrocesos y fallas, para así encontrar las soluciones que aún no llegan.

Nos encontramos a un año de la renovación de los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Los partidos estamos en el proceso de construir nuestras plataformas electorales para proponer a los ciudadanos nuestra visión conjunta para hacer propuestas específicas que sí se cumplan.

En el Partido Acción Nacional propondremos un pacto de gran alcance con los ciudadanos para volver a poner al estado de Querétaro en la ruta del éxito que ya conocimos y que hoy sigue cosechando buenos resultados.

Presidente del Comité Ejecutivo del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro.

Comentarios