Carta de dos fechas

En Sud América, como sabrás, avanza un protervo político racista. Al norte, la recuperación económica parece beneficiar a la corriente derechista.
11/10/2018
06:02
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Querida:

Por aquí todo camina bien, el trabajo mucho como siempre, los pequeños chismes de oficina que nunca pueden faltar, y que en cierto sentido le dan sabor a los días monótonos de quienes somos oficinistas. He tratado de comer bien, ya sabes que no soy muy ducho en la cocina pero hago mi mejor esfuerzo con las recetas que me mandaste.

Quiero decirte que me siento desalentado. Cada vez veo más signos ominosos en el horizonte, y no me refiero a nuestro futuro, sino al futuro de la humanidad en general; sé que sueno trágico y debería pensar en que hay muchas cosas buenas, que los avances de la tecnología nos hacen más fácil la vida. Pero qué quieres, estoy condicionado a ver las cosas de una cierta manera.

En Sud América, como sabrás, avanza un protervo político racista. Su discurso niega todos nuestros valores burgueses de libertad e igualdad. Su discurso magnifica las diferencias sociales y hace de quienes no piensan como él enemigos de toda su nación (si es que podemos aún hablar de esa reliquia que son las naciones), explota los escándalos de corrupción e ineficiencia pública y reivindica los gobiernos dictatoriales del pasado. Y todo apunta que puede ganar las elecciones.

Al norte, la recuperación económica parece beneficiar a la corriente derechista, que enfundada ya sin rubores en su capucha de Ku Klux Klan espera resultados muy positivos en las elecciones de este año. El aislacionismo sigue avanzando, y cada vez más los antiguos campeones de la democracia se encierran en sí mismos, dejando que el resto del mundo sea controlado por cualquier dictadorzuelo de poca monta. Claro, a menos que tengan un interés económico en contrario…

Europa, la Europa que postulaba los derechos como base de su cultura, parece haberlo olvidado. Los británicos, siguiendo su carácter isleño, se alejan del resto del continente, en Alemania y Francia avanzan las fuerzas francamente anti democráticas y, como en América, racistas. Lo peor es que parece que van obteniendo el favor popular. En el caso de Europa Oriental, ya no tengo muchas esperanzas de que las cosas cambien, claramente han decidido por mandatarios de mano dura y parece que, mientras más patibulario sea su rostro, más votos gana un político por esas tierras.

En Italia gobierna con demagogia incontrolable, producto del hartazgo de los votantes con las opciones tradicionales. La desconfianza y la corrupción les han pasado la factura a los políticos de siempre, y noto con preocupación que este gobierno observa con mala mirada a los migrantes africanos. Bueno, esto de ver mal a los migrantes parece el mal de los tiempos actuales.

Gracias por leerme. Espero nos veamos pronto, te prometo estar de mejor humor.

Tuyo.

Sándor Zweig. 10 de octubre de 1933/2018

 

 

 

 

 

Doctor en Derecho, profesor universitario y autor de diversos libros en materia jurídica. Consejero Electoral del IEEQ. Twitter @lovadograjales

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