Candidatos “ciudadanos”

¿Son las candidaturas mal llamadas “ciudadanas” la solución a las demandas del electorado, de tener candidatos libres de todo pecado en 2015? No. De entrada se comete un error habitual: hablar indistintamente de candidaturas “ciudadanas” y candidaturas independientes.

El término independiente implica que un ciudadano se registre para contender a un cargo de elección popular sin tener que ser postulado por un partido. En cambio, se entiende la candidatura “ciudadana” como la postulación de personas que no tienen antecedentes políticos. En realidad esto último nunca estuvo prohibido, pero hasta este momento, un candidato con o sin trayectoria político-partidista, sólo puede registrarse para una candidatura por la vía de un partido político.

Reformas de agosto de 2012 a la Constitución otorgaron a los ciudadanos el derecho de registrarse como candidatos independientes, y ahora sólo falta que se “baje” a las leyes electorales tanto federal como local para el estado.

¿Cuáles serán los puntos más importantes que deberán establecer las leyes electorales con respecto a las candidaturas independientes? 1) Requisitos para registro, normalmente un número mínimo de firmas de ciudadanos. 2) Acceso a recursos públicos. Determinar cómo y cuánto. 3) Acceso a medios en tiempos oficiales que hoy se les otorgan a los partidos registrados. 4) Acceso a la representación ante los órganos electorales.

Por otro lado, habrá candidatos sin nexo previo a partidos pero no necesariamente mejores a los políticos. A veces los vicios que nos molestan, como la corrupción, ineptitud, negligencia y nepotismo entre otros, pueden manifestarse e incluso ser más marcados en personas sin vocación, formación o que van de paso y cuyas intenciones reales por acceder al poder pueden estar igual o mas viciadas, con un riesgo adicional para el electorado: no tenemos antecedentes de ellos y por el sólo hecho de no representar a ningún partido podemos caer en la trampa y votar por ellos.

Sin duda el mejor referente, ya sean candidatos partidistas, “ciudadanos”, independientes o trásfugas será su trayectoria personal, profesional y en su caso política, de otro modo podemos correr el riesgo de encontrarnos, para nuestra desilusión, con falsos profetas.

Director de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y consejero nacional de Concamin

Comentarios