¿Calidad o mentalidad?

Ana Patricia Fernández

Finalmente el sueño que todos –o al menos muchos en México- teníamos con Tigres dentro de la final de la Copa Libertadores se ha terminado. Y es que siempre hay un “algo” que nos hace quedarnos a nada…a nada y a todo de lograr lo que siempre hemos querido.

Las metas, los sueños, las aspiraciones y deseos que en algún momento de la vida todos llegamos a tener son- en su mayoría- muy cumplibles, sin embargo, existen varios factores que cada variable (ya sea persona, equipo o selección) maneja de diferente forma y es –quisiera yo creer- lo que marca la diferencia al momento de los resultados.

Hace algunos años, mientras me encontraba en algún salón de clases, un maestro de matemáticas comentó al salón que el esfuerzo (seguramente por resolver alguno de los múltiples problemas que nos daba a resolver) sin resultado no servía de absolutamente nada. En su momento llegué a creer que era una aseveración muy fuerte, pues, a final de cuentas lo que importa es saber que te quedaste cerca de lograr algo, en ese caso, conseguir la respuesta correcta.

Sin embargo, en el presente me he topado con la “vida real”, esa que se traduce al trabajo y al futbol, y es cuando esa frase que en su momento de niña escuche, cobra mucho sentido. Justamente el miércoles pasado cuando me encontraba viendo a los Tigres de Ricardo Ferretti representar al futbol mexicano en Sudamérica, todo esto que les platico vino a mi mente y, tras varios años, pude comprender el trasfondo de esa frase.

Tan cerca y tan lejos. El escenario estuvo puesto. Tras muchos esfuerzos finalmente estaba el equipo felino frente a la oportunidad de su vida, convertirse en uno de los pocos equipos mexicanos que han ganado esa justa sudamericana…pero algo falló.

Les comentaba que, quizá, lo que hace la diferencia entre los ganadores y perdedores es la mentalidad con la que afrontan alguna situación ‘critica’. La mente es muy poderosa, es un verdadero enigma. Y es justo en instancias de este tipo cuando el mexicano falla…y en varios deportes, no solo en el futbol.

Es justo en ese momento en el que la mente dice “No puedo” cuando todo el trabajo, el esfuerzo, la preparación, el tiempo, los conocimientos y la experiencia quedan a un lado y es la mente y el corazón lo que terminan por derrotarnos a nosotros mismos.

Tigres pudo, y vaya que pudo, adueñarse del resultado en los últimos 90 minutos del partido más importante de sus vidas, y no quiso. La mente falló, y aunque el argumento existía, los pupilos de Ricardo no supieron aplicarlo en el momento indicado.

Una lástima que nos quedamos en el “casi”, en el “ya merito”, en el “esta vez nos quedamos aún más cerca”. Ojalá que cuando antes podamos convertir el “estuvo cerca” en un increíble “ya lo logramos” y es ahí cuando muchas cosas cambiarán, cuando nuestra mente y nuestro cuerpo en conjunto digan “Podemos, pero también queremos”.

TIEMPO AGREGADO: Querétaro empezó con el pie derecho en su primer partido internacional. Ahora viene una semana complicada para los ‘emplumados’. Viajarán a Sinaloa para enfrentar a Dorados, posteriormente recibirán a Santos en fecha doble, después viajarán a Veracruz y recibirán el segundo partido de CONCACHAMPIONS. 

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