Calabazas y catrinas

La tremenda calabaza

nos inunda sin piedad.

Espectral ruta que traza

por todita la ciudad.

 

La catrina no se deja

y también se hace sentir.

Lastimera con su queja

nos pretende divertir.

 

La naranja calabaza

que chimuela mucho está.

Por toditas partes pasa

por doquiera ella se va.

 

Con su aire tenebroso

la catrina va también.

De la noche lo escabroso

lo escudriña al cien por cien.

 

De las dos pues, yo prefiero...

a las dos quiero yo honrar.

De la risa yo me muero

es gran noche pa’ bailar.

 

Periodista

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