Braulio y el grito de guerra

César Lachira Sáenz

Muy apapachado por la clase política del PRI, Braulio Guerra rindió su segundo informe legislativo, con un formato panel, en la que, especialistas en el tema hablaron de los alcances de las leyes aprobadas en el congreso local, claro, con un sobredimensionamiento de las bondades, aunque en el plano de la aplicación, la realidad es distinta al discurso.

Como siempre ocurre en éste tipo de eventos se da rienda suelta a la especulación tratando de descifrar las frases del discurso. La primera, “mi trabajo apenas empieza”, ¿a que se habrá querido referir?  Fue el grito de guerra que lanzó a un auditorio que vive las ascuas de no poder entender las señales de quienes serán los elegidos para la próxima contienda.  Podríamos interpretarlo de distintas maneras: a) aún sigo en la contienda para la gubernatura, b) soy el elegido y  empieza mi campaña para alcanzar una diputación federal, c) empiezo mi campaña como candidato del PRI a la gubernatura. Podemos seguir especulando, lo que sí es cierto, en política nada está escrito, nada se da como un hecho hasta que no estén juramentando.

Otro de los aspectos del discurso que sonó a retórica fue cuando hace referencia a la libertad de expresión. Dijo,  “nos hemos acercado con el periodismo para entablar un diálogo y así como en tres estados, tener un marco legal que proteja la libre expresión y la labor del periodista". En realidad me llamó la atención que lo dijera frente al secretario de Gobierno Jorge López Portillo, porque, que yo sepa, su posición frente a la amenaza que sufrió un periodista por ejercer la libre expresión no fue en esa dirección. 

Por otro lado cuando alude, a que “ha sido la gente la que le pidió hacer las leyes para proteger a los animales y fue así como se logró la tipificación del maltrato animal “, y la pregunta, ¿porque no se incluyó la pelas de gallos y la corrida de toros que distintos grupos sociales exigieron?

Lo que más me llamó la atención, en parte porque soy un defensor del estado laico y del  Estado Constitucional de Derecho, fue la frase invocatoria: “México necesita dialogar, en lo político, social, económico, religioso”; esto último fue nuevamente remarcado, “tenemos que entablar el diálogo político, económico, religioso y de toda índole".

Porque me llama la atención el tema de la religión. En un Estado Constitucional de Derecho, se impulsa la legitimidad social, política y económica. Se supone que no involucra el tema de la religión porque ella corresponde al tema de la libertad de culto como un derecho fundamental que se refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su religión, o de no creer en ninguna, y de ejercerlas libremente. Es así que el tema de la religión como derecho individual no entra en el ámbito de la discusión.

¿Quiso referirse al tema del involucramiento del clero en la política, del cual es necesario que la hagamos partícipe de las grandes decisiones nacionales? Yo no tengo la respuesta.

Creo que Braulio Guerra es su segundo informe mostro ser un político innovador, al hacer partícipe a especialistas en el mismo. Sin duda nuevas formas de comunicación política que superan las viejas formas de rendir informes largos y aburridos.

DIALOGO ENTRE PASILLOS

En la medida que se acercaba la hora del informe de Braulio Guerra, en los pasillos del Teatro de la República, los invitados se saludaban unos con otros, haciéndose notar su presencia, y quizás a los que más se acercaban eran a Manuel Pozo y a  Roberto Loyola. ¿Será que las señales se van clarificando? Muchos priistas dan por hecho que ellos son los candidatos elegidos y buscan estar a su lado, aunque de reojo miran a los otros, no vaya ser que estén equivocando las señales. En fin como dice el dicho: “Hay que tener varias pistolitas garbadas con el nombre de cada uno de ellos, a final de cuentas cuando salga el elegido, nos acercamos, se la mostramos, y diremos ¡siempre supe que usted era el bueno!

INCREMENTO O DECREMENTO DEL PRESUPUESTO

El anuncio que hiciera el secretario de Finanzas del municipio de Querétaro, Julián Lámbarri Malo, de que el presupuesto 2015  tendrá un incremento de 3.5%, nos deja la sensación que es un decremento. En economía las cosas son claras, si la inflación para este año alcanza el 4.5% y comparamos con el “incremento” de 3.5% existe un punto diferencial negativo, en tal razón, el presupuesto ni siquiera cubre el índice inflacionario, por tanto resulta menor que el de 2014. Como dirían los responsables de las arcas municipales: “no se ajusta”.

Comentarios