Autoridades que no lo son

Beatriz Mojica Morga

La ausencia del Estado y su incapacidad de garantizar la seguridad han colapsado al país.

Geovanny era un joven guerrerense de 17 años que trabajaba 14 horas al día. Fue levantado la noche del 3 de mayo en la carretera Chilpancingo-Chilapa por integrantes de la delincuencia organizada. Su cuerpo, junto al de ocho más, apareció en el libramiento Tixtla-Chilpancingo la mañana del 5 de mayo.

A horas de la aparición, la Fiscalía General del Estado emitió un boletín de prensa en el que aventuró la versión de que la camioneta en la que Geovanny trabajaba como ayudante “vendía productos de consumo básico de procedencia ilícita”.

Es común que las fiscalías vinculen los casos a la delincuencia organizada para darles carpetazo. La investigación permanece inconclusa. Así se estila en Guerrero, donde se aumentaron en 3 puntos los niveles de impunidad en los últimos dos años y el sistema de justicia está prácticamente colapsado: sólo se atienden 2 de cada 100 casos que se denuncian; es decir, los niveles de impunidad llegan al 98%.

Desde que inició la “guerra contra el narcotráfico”, México vive una crisis de derechos humanos con más de 32 mil personas desaparecidas. Oculta en el silencio y el miedo, la cifra es mayor. Aunado al fracaso de la “estrategia de seguridad”, persiste la notoria debilidad de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

José Antonio Meade asumió el cargo como secretario de Hacienda y Crédito Público en septiembre de 2016. Le tocó diseñar el Presupuesto de Egresos de 2017 y dejó sin dinero al Programa Nacional de Prevención del Delito. El mes de junio de ese año pasó a la historia como el más violento en los últimos 20 años.

Para 2018 las cosas no mejoran: el primer trimestre cerró como el más violento del que haya registro; con los homicidios de marzo, el gobierno de Peña Nieto acumula ya 104 mil 583 averiguaciones previas por homicidios, sobrepasando las 102 mil 859 que hubo en el sexenio completo de Felipe Calderón. (Animal Político, 21 abril de 2018).

La ausencia del Estado y su incapacidad de garantizar la seguridad han colapsado al país. La coalición #PorMéxicoAlFrente impulsa la transformación del régimen. En la plataforma electoral se declara que la “prioridad es erradicar la impunidad, crear condiciones para que a los honestos les vaya bien, a los corruptos mal y para que todas las personas tengamos una vida digna y con plena seguridad”.

Con autoridades que no lo son, el país no tiene viabilidad, la gente no tiene certeza de su vida. El dilema será elegir continuidad o cambio. Mirar al futuro o volver al pasado.

Ex secretaria general del PRD.

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