Aprendí que la oscuridad no es sino sólo la ausencia de luz.

Patricia Olavarrieta del Rivero

¿Cuántas veces no te has sentido [email protected]? Falto de aliento, de ganas, de voluntad. Te has encontrado en ése valle de desesperanza donde todo es frío, oscuro y seco. Donde todo lo que hagas parece que no tiene sentido y te cansas, te derrumbas y no encuentras más el sentido de la vida.

Sin duda, en algún momento de nuestra vida, muchos de nosotros nos hemos visto en ése lugar y los que lo hemos vivido, sabemos que la apatía que nos invade nos oprime el corazón porque lo ha drenado. Pero aún así, queda una pequeña gota de esperanza dentro de ti porque eres consciente del lugar en el que te encuentras. Y con ésa minúscula gota, es suficiente para que puedas salir de ese bosque.

Si tú reconoces ésa gota de esperanza en ti, entonces tienes una gran oportunidad para resurgir y cambiar tu escenario. Abrazar la vida y poder hacer que resurja en ti la luz.

Es cierto que no nos puede hacer sentido lo que nos dicen, lo que leemos, ni siquiera podemos creer en el amor que nos profesan. Pero creéme que es suficiente ésa gota para poder empezar a transformar tu vida y llevarla hasta donde tú quieras. 

La fortaleza proviene de nuestro interior, nadie te la brinda y efectivamente el dolor que sientes es desgarrador, sin embargo sabes que de ése dolor puedes obtener la fuerza necesaria para encender la luz. ¿Pareciera irónico no? ¡Pero así es!

Podrás entender que nada vale la pena hasta que decidas lo contrario. Pero sobretodo podrás darte cuenta que lo que te agobia puedes transformarlo en una gran oportunidad.

¿aún no lo entiendes? ¡No tengas miedo a rascar dentro de ti! 

¡Es momento de alzar los brazos y agradecer que tenemos una nueva oportunidad! No importando lo que hayas hecho,lo que hayas pasado. Hoy, ¡es un gran día para volver a empezar!

Los seres humanos estamos hechos de partículas de luz y de oscuridad. Todos somos buenos o malos en algún punto de nuestra vida y dependiendo de la percepción de los demás.

¡Esto debe parar! porque no podemos dejar que las percepciones ajenas, nos formen, ni siquiera las propias que hacemos de nosotros mismos.

Para entender esto, debemos imaginarnos una cebolla, ¡sí! y queremos llegar a su centro. Para ello es necesario desprender todas sus capas. Así necesitamos los humanos, hacer como cebollas para descubrir nuestro centro, nuestra esencia que se ha visto cubierta por capas que nos hemos colocado durante todo nuestro camino por la vida porque nos han lastimado o nos hemos lastimado. 

¡Llevemos nuestra vida hacia el lado de la fuerza, de la luz y de las ganas de vivir! estando conscientes de que ésa oscuridad habita en nosotros pero que ya la dominamos.

¡Abraza la vida! permítete empezar de nuevo sin miedos, sin resentimientos hacia los demás, recuperando la confianza en ti mismo.

El volver a empezar tiene sentido cuando puedes observar que mientras estés vivo, TODO vale la pena. 

¡No paremos! y aunque suene trillado, en verdad hagamos un mundo mejor. Todo está en nosotros.

Tenemos en un concepto trillado y poco valorado  del tema del amor, muchos se burlan de otros incluso cuando manifiestan sus pensamientos. Para muchos puede parecer ridículo o cursi, pero dejemos ya los clichés, los juicios y premitamos que renazca el valor que mueve y moverá al mundo. El amor.

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