Apostillas sobre elecciones judiciales

Jorge Herrera Solorio

1. Elección de jueces. A raíz de la reciente elección de seis magistrados en el Tribunal Superior de Justicia en el estado y que tantas inconformidades ha generado al interior del Poder Judicial, se hace necesario una revisión de las formas y los procedimientos de elección de los funcionarios judiciales a fin de dotar de garantías a los justiciables e integrantes de dicha institución.

Para la elección de funcionarios judiciales el proceso de selección pasa por un procedimiento regulado en la Ley Orgánica del Poder Judicial, en el que hay convocatoria previa y diversos plazos para la elaboración de exámenes técnicos que implican conocimientos sobre teoría jurídica y conocimientos generales, así como conocimientos prácticos; además se les practican exámenes de ortografía, informática, evaluaciones psicológicas y psicométricas y, para finalizar, entrevistas personalizadas con los integrantes del Consejo de Judicatura y, en el caso de jueces, con todos los magistrados, para que el día de la elección, conforme a la normatividad señalada, se elija a los mejores perfiles y promedios.

En ocasiones, no obstante al procedimiento indicado, la elección no ha sido tan afortunada y se han elegido funcionarios sin perfil que han generado conflictos al interior de la institución y con los justiciables.

Es obvio que los procesos de selección de los funcionarios judiciales señalados en los párrafos primeros, en los últimos 20, han sido producto de una dilatada experiencia y práctica al interior de los tribunales que se han enriquecido con elementos de Derecho comparado, sobre todo con una marcada influencia española y latinoamericana; lo anterior a partir de la reforma de Zedillo a la Constitución, cuando se desapareció la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 1994 y se conformó un nuevo órgano judicial (el Consejo de la Judicatura) que ha producido una nueva cultura jurídica en la que se privilegia la carrera judicial.

Si pasamos revista a la elección de jueces en los sistemas anglosajones, la elección pasa por un proceso de elección popular; sí, los jueces son electos mediante votación directa por los ciudadanos, previo al cumplimiento de los requisitos legales por parte de los órganos encargados de la elección; es claro que en estos países, por su larga tradición, existe colegiación profesional obligatoria para los abogados, y las barras y colegios de abogados cuentan con un sólido prestigio profesional y ético, lo que los convierte en factores de influencia muy importante y en muchos casos definitoria para elegir los mejores jueces.

Por cierto, en las recientes elecciones de magistrados quienes han guardado absoluto silencio han sido los colegios, barras y agrupaciones de abogados y que según la voz popular, había algunos presidentes exigiendo posiciones de magistrados para ellos o sus allegados, lo que motivó que se hiciera, por parte del Congreso del Estado, una elección rápida, a fin de evitar presiones de ese tipo.

2.- Elección de magistrados. Conforme a la Constitución local, la elección de magistrados es una facultad soberana del Congreso del Estado, esto es, constituye una elección indirecta de dichos funcionarios, por parte de los diputados. Empero, ¿existe alguna manera para llevar a cabo la selección de los mejores perfiles para tan importantes cargos? No olvidemos que, además de elegir los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, se eligen los magistrados electorales, laborales del Tribunal de Conciliación y Arbitraje y Magistrados Administrativos; a lo anterior se suma la elección de los órganos autónomos como lo es el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, los integrantes de la CEIG, etc.

La elección de los anteriores puestos se cubre bajo el manto de que se trata de cargos de carácter político, pero, ¿lo anterior resulta del todo cierto, adecuado y es lo mejor para la ciudadanía, sobre todo, en un estado constitucional y democrático? ¿No será necesario que vayamos cambiando los viejos tipos y formas de elegir a tan importantes funcionarios?

De ello, nos ocuparemos de manera más analítica en la siguiente entrega, dada la tiranía del espacio.

Maestro en la Facultad de Derecho de la UAQ. @JorgeHerSol [email protected]

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