Apostillas sobre el abuso del Derecho

Jorge Herrera Solorio

En la dinámica social y en la evolución de las sociedades se generan conductas que no alcanzamos a vislumbrar en cuanto a la progresividad de los efectos que producen, las pasamos como eventos naturales o no tomamos conciencia, puesto que nos son ajenas o no afectan de manera directa nuestra vida; sin embargo, si nos detenemos a observar y hacemos introspección de esas conductas caemos en la cuenta de su incorrección o disonancia en el devenir social. Me refiero a lo que se conoce como abuso del derecho.

Dentro de la teoría jurídica y desde la época de los romanos esta figura aparecía en los derechos de propiedad y como tal evolucionó en la Edad Media. En el siglo XX, el jurista francés Josserand ya se refiere al Derecho subjetivo (del sujeto) en el sentido del aspecto relativo y no absoluto en cuanto al abuso del derecho.

¿Hoy en día, en qué apreciamos ese supuesto abuso del derecho? Lo vemos en el ejercicio del derecho o la libertad de expresión (sobre todo en campañas políticas), en el manejo de los derechos humanos (dixit que sirven más para defender a los delincuentes), las manifestaciones como reclamo por alguna acción gubernamental o alguna política pública, o incluso en materia familiar con el interés superior del menor.

¿Cómo identificamos el abuso del derecho? Se define como la situación que se produce cuando el titular de un derecho subjetivo actúa de modo tal que su conducta concuerda con la norma legal que concede la facultad, pero su ejercicio resulta contrario a la buena fe, la moral, las buenas costumbres o los fines sociales y económicos del Derecho. Es el accionar de quien en ejercicio de un derecho actúa con culpa o dolo, sin utilidad para sí y causando daños a terceros.

Las conductas que apreciamos en la sociedad referidas al abuso del derecho cobran relevancia y generan molestia o indignación porque trastocan o afectan los derechos de la mayoría de los ciudadanos, quienes se encuentran inermes ante tales situaciones; a manera de ejemplo, el derecho de manifestación con el bloqueo, a través de una marcha, de una calle o plaza pública lesiona el derecho de tránsito de los ciudadanos, se afecta el comercio establecido y muchas veces se comete pillaje y destrucción de inmuebles, sin que haya una sanción penal ejemplar y la respectiva reparación del daño.

De igual modo, observamos la difusión adelantada en algunos medios de comunicación con la promoción política de personajes y partidos políticos anticipada e ilegal; conducta que pudiera conceptualizarse como un abuso del derecho en materia electoral para promover personas con determinados cargo, o con miras a una sucesión política para la Presidencia de manera muy adelantada para el año 2018, sin que tampoco véamos alguna sanción electoral.

En cuanto al tema de los derechos humanos, casi siempre a favor de los delincuentes y con escasa eficacia a favor de las víctimas de una conducta delictiva, hoy en día, en su nombre y ejercicio, los ciudadanos lo invocan y traen a colación por cualquier tema con un abuso desmedido e inexacto para resolver cualquier conflicto, sin que sea necesario invocar la violación a los derechos humanos. Por el lado de la autoridad, la aplicación de los derechos humanos, la mayoría de la veces, resulta inexacta ya seapor exceso o por defecto.

También apreciamos el abuso del derecho por los padres en los asuntos del derecho familiar, sobre todo cuando se invoca el ya no tan moderno “interés superior del menor”, concepto vago que tiene una amplia carga emotiva y que los jueces tienen que ponderar con objetividad, inteligencia y seguridad jurídica para los involucrados en el drama familiar y no usarlo para satisfacer el deseo restrictivo o vengativo de los padres.

Lo cierto es que el abuso del derecho está presente en nuestro andar social y lo primero es reconocerlo, para después mitigarlo y desaparecerlo, a fin de tener una sociedad más justa y equilibrada.

Apostilla: El abuso de una cosa, no es argumento en contra del uso de la misma (adagio latino).

Maestro en la Facultad de Derecho de la UAQ. @JorgeHerSol [email protected]

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