Ante el abuso sexual en el deporte, levantar la voz

Gerardo Velázquez de León

Hay muchas historias que existen y desgraciadamente no se dan a conocer por miedo a no llegar al éxito deportivo

Así lo dijo la juez Rosemarie Aquilina al desquiciado, infeliz, pervertido, escoria de la humanidad, Larry Nassar: “Acabo de firmar su sentencia de muerte... Es un honor y un privilegio sentenciarlo a usted, que no merece volver a estar jamás fuera de la cárcel. Usted no hizo nada por controlar esos impulsos y donde sea que usted vaya, quedarán lastimadas las personas más vulnerables”.

Coincido plenamente, que asco de ser humano que utilizó el deporte y la inocencia para su perversión. Qué bueno que Amanda Thomas y el diario Indianapolis Star, en su momento, acusaron a este monstruo, pero lo mejor es que se investigó a fondo porque el daño fue multitudinario.

Nada más deleznable que lo que hizo este doctor, pero así como fue señalado, hay muchas historias que existen y desgraciadamente no se dan a conocer por miedo a no llegar al éxito deportivo, por lo que muchas veces secuestran sus mentes y sus cuerpos. Por eso, el encarcelamiento de este hombre es el ejemplo perfecto para que quienes han sido abusadas y abusados sexualmente lo denuncien, que no tengan temor y que no queden impunes estos desquiciados mentales que pueden estar en los gimnasios, campos de entrenamiento, escuelas de educación básica, preparatorias y universidades.

Cuando actrices como Angelina Jolie y Wyneth Paltrow denunciaron al famoso productor Harvey Weinstein, se sumaron muchos más casos porque quienes habían sufrido las vejaciones de este tipo, se dieron cuenta que denunciarlo ante las autoridades y hacerlo público resultaría en un castigo inminente.

Cuando Charlie Rose, que fue considerado por muchos como un maestro de periodismo al trabajar en CBS, fue acusado de acoso por ocho mujeres, además del castigo en la corte, su imagen, que según él era intachable públicamente, se resquebrajó; igualmente, a quien parecía que no mataba una mosca, Matt Lauer de la cadena NBC, le rescindieron un contrato de 20 millones de dólares al ser acusado de acoso por una mujer. Es decir, cuando alguien que ha sufrido este terrible abuso se atreve a denunciar, el castigo existe.

Tema de revisión en el deporte mexicano, en el que muchas veces hay quejas, pero nadie se atreve a denunciar. Insisto, quienes hayan sufrido algo así, que tengan el valor para hacerlo porque todos estarán de su lado y la justicia tendrá que aplicarse con todo rigor. Hay un antes y un después en torno al juicio de Larry Nassar. En el deporte ya nadie podrá abusar de nadie y las leyes siempre tendrán que estar de su lado. Así que es el momento de levantar la voz para quienes han tenido un problema de esta índole.

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