¡Ah! La economía

Filiberto López Díaz

La economía del comportamiento está formada por la sicología y el análisis de toma de decisiones en el área económica

El genio de Apple, Steve Jobs tenía como premisa en el lanzamiento de nuevos productos, lo siguiente: “No puedes simplemente pedir a tus clientes que te digan lo que quieren e intentar proporcionárselo. Cuando lo logres, estarán pidiendo algo nuevo”. Al respecto, el Premio Nobel de Economía 2017, Richard Thaler obtuvo el galardón por su contribución a la Economía del comportamiento. La Real Academia de las Ciencias de Suecia emitió un comunicado en el que destacó que “sus hallazgos empíricos y conocimientos teóricos han sido decisivos en la creación de la nueva y creciente área de la economía conductual, que ha tenido un impacto profundo en muchas de las áreas de investigación y políticas económicas”.

La economía del comportamiento está formada por la sicología y el análisis de toma de decisiones en el área económica, desde la elección de un consumidor al comprar un producto, la selección de marca; o la forma en la que las personas hacen determinadas elecciones que impactan sus finanzas. Thaler es coautor del best seller mundial Nudge (traducido en español como Un pequeño empujón: el impulso que necesitas para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad), junto con Cass Sunstein (2008), en el que los conceptos de economía conductual fueron utilizados para abordar algunos problemas sociales. 

El autor acuñó el término nudging para referirse a tomar decisiones que benefician a largo plazo, algo que tiene influencia tanto en la economía como en la política; mismo que pueda ayudar a fomentar el ahorro. 

La influencia del empujón se ha tomado para la ubicación de productos en los supermercados, donde aquellos que se encuentran a la altura de la vista del consumidor, lleva a la persona a adquirir este bien e incrementar las ventas. Otro de los ejemplos que Thaler da para ejemplificar la influencia del comportamiento en la toma de decisiones, es la forma en que una persona hace una elección que impacta en sus finanzas, ya que al momento de una necesidad económica, toma una decisión en la que sólo procesa una parte de la información que no siempre obedece a un criterio racional, de tal forma que se tiende a pensar en la premura por obtener dinero y no en el impacto a largo plazo en sus finanzas personales; por ello, resulta más práctico pedir un préstamo, y no hacer uso del ahorro personal. 

El comportamiento tiene una clara influencia en las decisiones de compra, la investigación de Thaler también aborda las preferencias sociales; y cómo incide en las decisiones económicas el concepto de lo que es justo. Su trabajo demuestra que “la gente no toma las decisiones solo mirando lo que es beneficioso para ellos”;  también están preparados para privarse de un beneficio material con tal de mantener lo que ellos perciben como una distribución justa, y “están preparados para soportar un costo personal, si con ello castigan a otros que violan las reglas básicas de lo que es justo. (https://www.publimetro.com.mx/mx/noticias/2017/10/09/estas-teorias-lleva...)

Es así como el “homo economicus” necesita, para tomar buenas decisiones, un “empujoncito”, término inglés nudge que ya está integrado en el vocabulario habitual de ciencias económicas. En una entrevista en la cadena Bloomberg, Thaler declaró: “Parece que estamos viviendo el momento con más riesgo de nuestras vidas, y sin embargo los mercados bursátiles parece que están durmiendo la siesta. No lo entiendo”. 

El profesor de la Universidad de Chicago reconoció su nerviosismo por los continuos hitos históricos en Wall Street, que no van a acompañados de información económica que los sustente. “No sé ustedes, pero yo estoy nervioso, y parece que cuando los mercados están nerviosos, son propensos a ser asustados. Pero parece que nada les asusta ahora”. 

Si se trata de “la posibilidad de la reforma fiscal” cumplida por el presidente estadounidense, Donald Trump, con agudos recortes de impuestos para individuos, el economista dijo que “los inversores deberían haber perdido ya la confianza” ante los continuos retrasos y batallas internas en el Congreso. Y aun cuando se logró la reforma fiscal, todavía nos falta ver si los empresarios beneficiados, invertirán sus ganancias en EU, ampliarán sus empresas dando mayores posibilidades de trabajo o bien, entre los accionistas, se repartirán los dividendos.

Thaler expresó su desconfianza también sobre Trump, quien se ha comprometido a devolver a Estados Unidos un crecimiento anual superior al 3% (http://www.eleconomista.es/economia/noticias/8666754/10/17/Richard-Thale...).
 Tras sus declaraciones, Wall Street volvió a cerrar la jornada con subidas y nuevos máximos históricos de dos de sus principales mercados de referencia, el Dow Jones de Industriales y el índice compuesto del mercado Nasdaq. 

Pero en fin, esperemos los próximos tuits de Donald Trump.

Desde luego, amigo lector, tú tienes una mejor opinión. 

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