Aca entre nos

Enrique Guerrero

Aunque la semana que acaba de concluir, ya no fue de derrotas al alcanzarse un triunfo en la Copa ante un débil Mineros de Zacatecas y un empate a uno con Veracruz a domicilio y a base de riñones, la cabeza del técnico Nacho Ambriz, sigue pendiendo de un hilo, pues los resultados en cinco fechas de la fase regular en el Clausura 2015, no satisfacen a nadie, sobre todo al dueño de Gallos Blancos, Olegario Vázquez Aldir, quien es el más preocupado porque la millonaria inversión que ha hecho en el conjunto queretano para que sea un protagonista del futbol mexicano, simplemente no se ha visto reflejada con buenos dividendos. El equipo que comenzó en las dos primeras fechas entre los punteros de la clasificación general, ha venido a menos y con 3 fechas sin conocer la derrota, es de los de media tabla para abajo con tristes 5 puntos de 15 posibles, es decir, apenas la tercera parte de las unidades que se han disputado y lo peor del asunto, insisto, es que conforme ha transcurrido el torneo, siguen acabándose aquel colchón de puntos que les permitía estar entre los 10 del porcentaje, hoy se encuentran en el sitio 13 con un cociente de 1.2444, sólo arriba de Pachuca, Veracruz, Chivas, Puebla y U. de G., de donde no hay de otra, surgirá el que en este primer semestre del año, se vaya a la división de ascenso. Desde luego, en este torneo Gallos no tendrá ese problema, pero seguir perdiendo puntos, se traduce en más posiciones perdidas y para los siguientes campeonatos sí que estarán en dificultades de no mejorar. Y bueno, en la semana como se sabe, Gallos venció a Zacatecas, que es de los peores del torneo de la división de ascenso y en la Copa continúa en ese tenor, mientras que para los emplumados, esta competencia significa aspirar a Copa Libertadores y hasta ahora tienen una derrota por dos triunfos el 3-2 sobre San Luis y 2-0 a los Mineros, pero en sí y lo saben cuerpo técnico y jugadores, en estos momentos lo que más importa es la Liga donde no pueden ocultar que van mal, alejándose cada vez más de zona de calificación, sin contar que aún vienen rivales más complicados en las 12 fechas que completarán el calendario regular, como el superlíder invicto y sin gol en contra, Cruz Azul, que viene a visitar a Gallos este viernes al “treintón” Estadio Corregidora y que seguramente habrá de registrar una gran entrada, por no decir un lleno. Pues bien, también en los días recientes se manejó que si Gallos volvía a perder, ya estaba listo el relevo de Nacho para entrar al quite, nombrándose a Markarián y a Flavio Davino, entre los que estaban o están al acecho, el primero un viejo lobo de mar y que conoce bien el futbol mexicano tras dirigir al Cruz Azul al que llevó a finales y el segundo, yerno de Ricardo Lavolpe, sin experiencia para estar al frente de un equipo, aunque sí asesorado por el argentino para tratar de enderezar la nave con todo y que suene a “a ver qué sale”. Y sorprendente de alguna forma el que mientras Ambriz declaraba que su equipo no estaba preparado para sufrir tres derrotas consecutivas, por poco y así sucede, de tal forma que él mismo ya se había resignado a tirar la toalla, pues Veracruz los vencía 1-0 y en tiempo de compensación, llegó su un ángel de la guarda a salvarle el pellejo, sí, con el gol de Angel Sepúlveda, Gallos rescató un punto y a su entrenador; Ambriz, fue enfocado por la tv en el banquillo, cruzado de brazos, cabizbajo, derrotado y repito, resignándose a lo que viniera, pero se salvó por lo menos una jornada más ………………………….Del otro lado, sus pupilos le tendieron la mano y con una actitud completamente distinta a la de anteriores encuentros, cumplieron, a medias, pero cumplieron lo que habían manifestado darle todo el apoyo a su técnico, asegurando que él es el menos culpable de sus pobres resultados, que en la cancha ellos son los que definen marcadores y que por ello a Ambriz lo respaldaban en todo y la verdad sea dicha, si el técnico planteó una estrategia para salir bien librados, los jugadores en general, mostraron más ganas que orden y a base de entrega y carácter, consiguieron anotar el del empate con los jarochos que de momento permite al timonel continuar al frente del equipo. Obviamente a Gallos y lo reconocen técnico y jugadores, le sigue faltando contundencia, o sea, atinarle a las redes enemigas, efectividad, por ello se han dejado ir las victorias. Ahora, si Ambriz plantea los duelos para estar bien armados atrás y que no les hagan daño los rivales y sí por ahí con contragolpes sorprenderlos, por eso el equipo se vuelve medroso, no arriesga y en consecuencia vienen las fallas ante un enemigo que está encima y cuando les cambia la jugada y los manda a la desesperada a atacar y buscar el gol, vienen las fallas, pierden la brújula y dejan escapar opciones claras de gol, porque igual se ha perdido esa confianza para atacar con idea, con profundidad y con contundencia que es la palabra que han estado utilizando los emplumados.. Por lo tanto, la afición una y otra vez pide el cambio en el timón, o de otra forma que Nacho cambie de estrategia y motive a Gallos a ser un cuadro ofensivo, que no le regale nada a nadie, por talento y calidad en su plantel, no se puede quejar, lo tiene todo. Pues la mesa está puesta para que Gallos ya salga de su letargo y de verdad cierre filas cuanto antes, pues si los jugadores están con su técnico como ya dieron una prueba que de que se quiere se puede, entonces, ¿qué esperan?, ya para la jornada 6 ante la máquina cementera, regresa el hábil y veloz brasileño William Da Silva, tras cumplir 5 partidos de castigo al ser expulsado la última jornada del torneo anterior ante Chiapas, al golpear a Horacio Cervantes y reincidir en reclamos al árbitro, ojalá y haya “escarmentado” y se reivindique con su directiva, técnico, compañeros y afición siéndole útil justamente a la ofensiva de su equipo ante la falta de su goleador Sanvezzo, pues visto está que hasta ahora el Pato Rubio y Tito Villa, que también ya estará listo para volver, según se dijo, no han dado el “ancho” en el eje del ataque plumífero. Hasta la Próxima.

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