2020 no terminará el 31 de diciembre

Alberto Aziz Nassif

Sin tener idea de que este año nos llegaría una pandemia de trágicas consecuencias globales, el 2020 se inició con pronósticos de crecimiento económico moderado. Sin embargo, unas semanas después empezó una catástrofe en la que seguimos inmersos. Ahora que llegamos al final del año resulta necesario una mirada amplia, pero resulta difícil hacerla en medio de la tormenta porque, quizá, el 2020 no terminará el próximo día 31 de diciembre.

Estamos sumergidos en una fuerte polarización política y social, con el país dividido entre los que apoyan a la 4T y los que están en contra. Una expresión de esta tensión es la que ha generado el sistema de partidos políticos al configurar una doble alianza para pelear las elecciones de 2021.

Poco antes de que empezara la pandemia, el movimiento feminista tuvo una manifestación impresionante el domingo 8 de marzo, como no se había visto antes en México el día internacional de la mujer. El lunes siguiente vino la convocatoria de un día sin mujeres, con lo que se logró expresar un contundente rechazo por la violencia hacia las mujeres, uno de los grandes males del país.

Por razones de espacio no hablaremos de la militarización, el mal desempeño del Tribunal Electoral, el aumento salarial, la desaparición de los fideicomisos, la subcontratación, la legalización de la mariguana y otras problemáticas importantes. El acontecimiento que ha centrado la atención durante la mayor parte del año ha sido la pandemia. Este fenómeno ha cambiado hábitos y rutinas; transformó las condiciones de vida de nuestro país, y nos ha enfrentado a un futuro plagado de incertidumbre y miedo. La Covid-19 ha obligado al gobierno a hacer inversiones considerables para lograr una reconversión hospitalaria y evitar que el sistema de salud colapse, como sucedió en otros países. También ha sido positivo el operativo para adquirir vacunas contra el virus, las cuales han empezado a llegar a nuestro país. Todavía son muy pocas vacunas para cubrir la demanda, pero ya se tiene un inicio que anuncia la luz al final del túnel.

Al mismo tiempo, todos los días se multiplican las críticas a la estrategia gubernamental de salud. Hay muchos señalamientos sobre la estrategia del gobierno para enfrentar la pandemia: desde las ambiguedades iniciales de AMLO, su resistencia a usar cubrebocas, la insuficiencia de pruebas, hasta la decisión presidencial de no endeudarse para apoyar empresas y salvar empleos formales.

México se encuentra entre los países con más muertes por Covid: en términos absolutos estamos en cuarto lugar mundial de muertes totales, y en el análisis por millón de habitantes, nos ubicamos en el décimo sitio. Quizá por esa razón la Organización Mundial de la Salud le hizo un señalamiento a México para que tomara más en serio la pandemia. Hoy, el ciclo de la enfermedad ha tenido una agudización y vamos a terminar el año con altas cifras de casos y defunciones.

2020 ha sido un año para quitarlo del calendario, pero todavía es temprano para evaluar los cambios que podrán venir en el futuro inmediato. Por lo pronto, la pandemia nos ha evidenciado de forma brutal la vulnerabilidad en la que estamos inmersos como humanidad. También nos ha evidenciado de manera radical los enormes daños al medio ambiente que genera el actual modelo de desarrollo que domina a las variedades del capitalismo.

La tragedia global por la Covid-19 no se va a resolver pronto. Se necesitarán años para asimilar las pérdidas y los cambios sobre las expectativas de futuro. Difícilmente la condición de post-pandemia no llevará a un regreso a la vieja normalidad, lo cual puede ser positivo. Urge un cambio cultural para transitar a otro tipo de desarrollo que tenga como eje una relación no destructiva con el medio ambiente y la naturaleza.

Los avances de la ciencia hicieron posible las vacunas. Esa será la tabla de salvación de la que estaremos abrazados durante los próximos meses. La pandemia nos cambió la dimensión cotidiana en la que vivíamos, quizá por eso este año no acabará el 31 de diciembre…  

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