“Europa debe aprender mucho de México”

Cartera 25/07/2014 01:48 Actualizada 03:30

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Las reformas estructurales que se aprobaron en México son un ejemplo para economías como las europeas, que requieren realizar cambios profundos para recuperar la senda del crecimiento alto y sostenido, aseguró el consejero económico del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard.

Si bien estos cambios permitirán ampliar el potencial del Producto Interno Bruto (PIB) del país hacia tasas de entre 4% y 5%, llevará alrededor de cinco años para que esto se materialice, expuso el representante del organismo internacional.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el integrante del FMI reconoció que la economía mundial aún está lejos de alcanzar los niveles precrisis, ya que aún hay economías donde la producción sigue baja, el desempleo elevado, además de que hay factores que representan un riesgo para la consolidación de la recuperación.

A pesar de que el organismo internacional revisó la perspectiva de crecimiento económico mundial de 3.75 a 3.4% para 2014, el experto aseguró que se prevé un mejor dinamismo en el segundo semestre del año, apoyado en gran medida por la expectativa de una recuperación más sostenida en Estados Unidos.

Añadió que otro factor que tendrá relevancia para la economía mundial será la normalización de la política monetaria, ya que los mercados financieros internacionales estarán a la expectativa sobre posibles alzas, lo que puede dar origen a algunas jornadas de volatilidad.

¿Cómo describen desde el Fondo Monetario este ajuste a la baja en la tasa de crecimiento de México de 2.4% para 2014?

Está en línea con las perspectivas de diversos analistas económicos privados. Hay que tomar en cuenta que fueron dos factores los que incidieron en esta baja del dinamismo, que fue la desaceleración del sector de la construcción y la baja en las exportaciones en Estados Unidos. Sin embargo, estos efectos se dieron en los primeros meses del año y nosotros pensamos que van a desaparecer.

Lo importante es que para el año entrante tenemos un pronóstico de crecimiento para México de 3.5%, y esto lo vemos en función de acciones correctas como la que llevó a cabo el banco central del país al reducir la tasa de interés, lo que indica que estaban preocupados por la desaceleración de la economía.

Han hecho énfasis en que el mundo requiere reformas estructurales, ¿piensa que las que se realizaron en México pueden ser un ejemplo para replicarse en otros países?

Sí, y diré que sería muy bueno si mi país las hiciera (nació en Francia). Creo que Europa tiene mucho que aprender de México.

¿Qué tanto podría preocupar si el crecimiento de Estados Unidos, principal socio comercial de México, no llega a ser tan sostenible como ustedes lo están anticipando?

Creo que la recuperación de Estados Unidos es definitiva y fuerte; por lo tanto, no me preocuparía mucho por ella. Podría haber una desaceleración y a lo mejor de lo que deberíamos inquietarnos es que salgan los flujos de capital, pero en las exportaciones que van de México a Estados Unidos no hay duda de que la recuperación es definitiva y fuerte.

Sobre las tensiones geopolíticas que hoy tenemos, ¿qué tanto pueden entorpecer la recuperación económica mundial que ustedes califican aún como frágil y qué tan peligroso se puede volver este tema?

Son temas extremadamente importantes, pero en términos de economía aún no tenemos un efecto sustancial sobre la recuperación económica. Ya recortamos el pronóstico de crecimiento de Rusia, uno de los más fuertes ajustes que realizamos y esto lo que puede llevar es a que se dé una menor expansión en el Medio Oriente, pero eso tenemos que verlo, tenemos que esperar que haya un impacto importante. Si el efecto fuera escalado entonces habría mayores alteraciones al suministro de gas a Europa Occidental, o incluso si llegaran a darse sanciones a Rusia por estos conflictos, pero en este momento es algo que hemos observado.

¿Considera que podría generarse un ambiente de volatilidad por estos conflictos geopolíticos que pueda afectar la normalización de la política monetaria de las economías más avanzadas, y de Estados Unidos en particular?

Yo no veo una relación muy definitiva entre los eventos geopolíticos y la política monetaria de Estados Unidos. Lo que claramente sí vemos es que cualquier cosa que afectara el crecimiento económico estadounidense podría generar una reacción de la Reserva Federal, pero tampoco vemos este escenario probable en el (plazo) inmediato.

Si descontamos estos problemas geopolíticos, ¿el FMI puede decir que lo peor de la desaceleración económica ya pasó?

Lo que pasa es que la economía mundial ya le dio vuelta a la crisis financiera desde finales de 2009-2010. Había bajado mucho el PIB, pero a partir de esa fecha hemos tenido una recuperación, aunque estamos muy lejos de haber terminado esa fase porque en muchos lugares la producción sigue siendo baja, el desempleo continúa muy elevado y, por lo tanto, aún no hemos terminado con ese trabajo de consolidación. Pero seguimos en eso y quizás se requerirán varios años antes de terminar.

¿Cuál es la región que más le preocupa al FMI sobre esta recuperación mundial?

En general, creo que estamos mucho menos preocupados hoy que hace uno o dos años por el dinamismo económico de algunas regiones. Hay algunos países que siguen mostrando buenas condiciones y si bien ya no es un asunto que nos preocupa tanto, donde sí esperamos que se recupere es en la zona del euro.

¿No preocupa esta nueva tendencia de crecimiento económico de China, luego de que años atrás llegó a tener tasas más elevadas que las que ahora observamos?

Lo que estamos viendo es que están tratando de balancear su crecimiento económico. Hoy las tasas de expansión de China son más bajas que las que vimos en 2007, cuando llegó a aumentar 14% y luego vimos tasas sobre niveles de 10% por varios años. Ahora está entre 7% y 8% y creemos que esto puede seguir así durante un tiempo, pero lo importante es que lo que tratan de hacer es recuperarse en términos de inversión hacia el consumo, así que vemos estas tasas de entre 6% y 7% o de 7% y 8% como sostenibles al menos en un periodo de cinco a 10 años.

¿Y las altas tasas de desempleo y los bajos niveles de inflación que registran varias naciones no son un factor de preocupación?

Claro, el desempleo es una preocupación porque resulta muy oneroso en términos del costo humano, lo cual nos indica que la economía no está funcionando bien. Sobre la baja inflación, nosotros esperamos que esto se corregirá una vez que comiencen a subir las tasas de interés.

Lo que nosotros consideramos que es un círculo perverso y adverso es la baja actividad económica, lo que lleva a tener estos niveles de inflación y esto, en un entorno en que se prevé un alza de tasas, reduce el gasto y eso se refleja en la producción. Afortunadamente, hasta el momento se ha evitado ese peligro, pero es muy importante evitarlo en el futuro.

¿Cuál será el principal reto de las economías avanzadas para entrar a una ruta de crecimiento sostenible?

Creo que en los próximos años seguirá siendo reparar el daño ocasionado por la crisis, reducir los niveles de endeudamiento de las empresas, fortalecer los bancos y recuperar el potencial de crecimiento económico que se ha reducido. Por ejemplo, es necesario que Europa adopte reformas estructurales, que es donde se encuentra México actualmente, para entonces incrementar su crecimiento económico. Este, al menos, es un reto para los próximos 10 años por lo menos.

Y en el caso de México, luego de la aprobación de las reformas estructurales, ¿cuál será el siguiente paso para alcanzar un crecimiento vigoroso y sostenible?

Bueno, hay que ir paso por paso a la vez, o quizás de a seis pasos, porque lo que acaban de llevar a cabo son muchas reformas estructurales y cada una de ellas es compleja y se tendrán que estar implementando. Es un esfuerzo de muchos años, así que hay que ver qué sucede.

Sin duda, las reformas estructurales aprobadas son parte de un programa muy ambicioso que va marcar una diferencia en el crecimiento económico de México.

Por ejemplo, la reforma educativa es uno de los cambios estructurales más profundos y será extremadamente importante para el país.