En Europa la continuidad de la austeridad implica débil crecimiento

Cartera 23/05/2014 01:38 Actualizada 03:30

Los meses se siguen acumulando sin que se observen signos de recuperación relevantes en las economías de la Unión Europea. Como sucede con otras regiones y países de la economía mundial, ello no impide que existan noticias positivas para un reducido grupo de la población de la región o de alguno de los países de la zona.

Según información de prensa el incremento en el ingreso de 1% más rico con domicilio en Gran Bretaña es significativo. Destaca que varios de ellos son personas que han elegido como lugar de residencia el Reino Unido, procedentes lo mismo de diversos países de Europa continental que de Asia, por señalar dos regiones. Sin embargo ello no implica mejora en las condiciones de vida de casi todo el resto de la población que habita en la isla. En el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) aumento en 0.8%, un comportamiento semejante al del resto de los países de la Unión Europea.

En el primer trimestre del año el grupo de la Unión Europea (28 países) tiene un crecimiento de apenas 0.3%, semejante al que logró en trimestres previos. El grupo de la zona del euro (18 países) creció en 0.2%, como en trimestres previos. En la zona del euro destaca que Italia, Portugal y Holanda decrecen y Francia no crece. Como ha sucedido en gran parte de los años recientes la economía cuyo PIB tiene los mejores resultados es Alemania con un aumento de 0.8%. De Grecia, Irlanda y Dinamarca no hay datos disponibles, pero los resultados previos son negativos. Finlandia también decrece. Es un largo periodo con lento crecimiento y en varios países con un persistente estancamiento. Toda la zona vive una baja generalizada de la demanda y con precios que en algunos países reportan un comportamiento negativo.

En abril, la inflación anualizada para los países de la Unión Europea (UE28) fue de 0.8%, mientras en la zona del euro el dato anualizado es de 0.7%. Desde enero de 2011, cuando los precios registran un crecimiento anualizado apenas por encima de 3% en la UE28 a la fecha se aprecia una persistente tendencia a la baja. Es un escenario propio de la deflación. Contracción generalizada de la demanda, con precios a la baja, con diversos productos que pueden estar registrando reducciones en sus precios y una generalizada contracción en los ingresos de muchas familias, todo acentúa la deflación. Bajo estas condiciones para muchas familias se hacen más onerosas las deudas, impulsando aún más la tendencia a reducir la demanda. Los precios de los productos industriales en la UE28 decrecieron en 0.3% al mes de marzo del año en curso y en algunos países, como Holanda y Dinamarca, se ha acumulado un largo periodo de bajas en estos precios. En Alemania también se observa una reducción en los precios de los productos industriales de 0.2% que se suma a las reducciones que se dan desde octubre de 2013, con la excepción del mes de diciembre.

La producción industrial, con datos a marzo de 2014, se contrae en la UE28 en 0.2% y en la zona del euro en 0.3%. El índice de la producción industrial registra una reducción en todos sus componentes, incluidos los bienes de capital. En 2009, el índice de la producción industrial tuvo una drástica caída. La recuperación iniciada en 2010 no se sostuvo y a la fecha se mantiene cercano al 100%, que es el nivel del año base de 2010. En suma, no existe un crecimiento de la producción industrial para el conjunto de la UE28. El proceso se expresa con algunas desigualdades, por lo que en varios países se agregan desde hace años resultados negativos, contrayéndose la producción industrial.

Otro dato negativo de gran importancia es el comportamiento del crédito a hogares y empresas. Las cifras del Banco Central Europeo dan cuenta de una fuerte reducción que se inicia desde el 2008 y continua hasta el presente. Las cifras negativas del flujo del crédito de los bancos al sector privado en la zona del euro se dan cada mes sin que las medidas tomadas por el banco central en la euro zona modifique un ápice la tendencia. Como en el caso de la política fiscal que se mantiene organizada con el objetivo de restablecer el equilibrio en las cuentas del sector público, lo realizado en materia de política monetaria y de crédito tampoco ha permitido frenar la deflación y la tendencia al estancamiento. Insistir en las mismas medidas no resolverá la crisis. Es claro que las políticas ejecutadas son parte de la crisis, propician deflación y estancamiento.

 

* Departamento de Economía. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa.