México-España, similitud y complementariedad en la industria automotriz

Cartera 14/01/2016 02:09 Actualizada 02:59

Por Miguel León Garza

México y España destacan entre los 10 países fabricantes de automóviles más importantes del mundo por su volumen de producción y porque su estructura sectorial es muy similar. Los dos están centrados en la fabricación y exportación de automóviles y dependen para su desarrollo tecnológico de los fabricantes de equipo original.

En 2014 ambos tuvieron volúmenes similares de producción y exportación. México fabricó 3.3 millones de automóviles, de los cuales exportó 80%. España tuvo una producción de 2.4 millones y exportó alrededor de 85%.

Ambos cuentan con una gran tradición en el sector. En el caso de México, ésta se inicia con el arribo de Ford en 1925, General Motors en 1935 y Chrysler en 1938. En el caso de España, a principios del siglo pasado, cuando inician la fabricación de automóviles con SEAT como una marca local con diseños propios.

También, ambos comparten el reto de consolidar el sector automotriz en sus respectivos mercados, tanto para el consumo interno como para la exportación, y pasar de la fabricación al diseño de automóviles de alto volumen para sus mercados: Norteamérica y la Comunidad Europea, respectivamente.

Las inversiones de la industria terminal automotriz en México han tenido un crecimiento muy importante en el presente siglo, mientras que las inversiones en plantas en España crecieron a finales del siglo pasado.

En términos globales existen fabricantes altamente competitivos en los modelos de bajo precio y alto volumen, India y Brasil para el caso de México y los países de Europa del Este para España, que no dejan de ser una amenaza y al mismo tiempo candidatos para asociarse y lograr alianzas estratégicas desde el punto de vista del desarrollo de tecnologías y procesos, nuevos productos, así como vínculos económicos y financieros que les permitan alcanzar economías de escala capaces de impulsar cadenas productivas cada vez más eficientes.

Una oportunidad se vislumbra al impulsar la productividad y la competitividad por medio de la sinergia entre las cadenas productivas entre ambos países, aprovechando las similitudes culturales y el idioma.

En la medida en que se incorporen más fabricantes de equipo original en México, como Audi, BMW y KIA Motors, la fabricación local de autopartes seguirá creciendo. La Industria Nacional de Autopartes (INA) reportó que en 2015 se espera un crecimiento de 5% en la producción local de autopartes, y más aún si tomamos en cuenta que las empresas terminales están comprando localmente para sus plantas en Norteamérica.

El encadenamiento productivo en las empresas mexicanas está relacionado con el desarrollo de una política industrial que impulse la generación de talento, la productividad y competitividad industrial. Por ello, es muy importante la alianza recientemente firmada por las Secretarías de Hacienda, Economía, Educación y Concamin para impulsar una nueva política industrial.

Esto es especialmente importante para México si se cumple el pronóstico de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) de llegar a una producción de 5 millones de vehículos en el año 2020.

Para tal efecto, la colaboración y el desarrollo de nuevos proveedores es fundamental para acelerar el encadenamiento productivo de fabricantes de segundo y tercer nivel con amplia experiencia previa. En el caso específico del sector de autopartes en México, se pueden concretar alianzas con proveedores de la industria automotriz española creando sinergias para sustituir la importación de componentes que conforman la cadena de valor del sector en ambos países.

El autor es profesor decano del área de Dirección de Operaciones de IPADE Business School.