Agustín Carstens: “México es un país con una democracia viva”

Están lejos escenarios oscuros de los 80 y crisis sexenales
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Foto: German Espinosa
13/11/2017
04:11
LEONOR FLORES Y ALBERTO VERDUSCO
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México es hoy un país con una democracia viva que dejó atrás las crisis sexenales, los tiempos en que el presupuesto se aprobaba con fines electorales y que el gobierno era financiado por el instituto, afirma el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

Ya no es un país de inflación de tres dígitos, sin reservas internacionales y sin perspectivas económicas, dice.

Se hizo la tarea desde los años 80 para dejar de ser el paria de los mercados financieros internacionales, añade, pero a la vez reconoce que hay retos por enfrentar, como el restablecer el Estado de derecho.

A unos días de dejar el Banxico para dirigir a partir del 1 diciembre el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) en Basilea, Suiza, habla en entrevista con EL UNIVERSAL sobre México, la economía, las próximas elecciones, su vida.

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Para el 1 de diciembre se espera la designación del nuevo encargado de conducir la política monetaria.
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En torno al próximo proceso electoral reflexiona: “México es un país con una democracia viva, la va a vivir el país; se tendrá el resultado que la mayoría quiera”.

Lo importante, destaca, es que las bases institucionales que se han construido en los últimos 30 años, hagan su trabajo y perduren.

Gane quien gane la presidencia en 2018, estará en estrecha comunicación, porque el Banxico es miembro del BIS y mantendrá un nexo bastante estrecho de Carstens con México.

Banxico es una institución que juega un papel importante porque tiene un mandato y su Junta de Gobierno, perdura más allá de las elecciones, y eso tiene es un elemento de certidumbre, indica.

“En los años 80, por lo general había una crisis sexenal porque el banco central financiaba grandes déficits fiscales, y un logro que se obtuvo con la autonomía de Banxico es que esa posibilidad se eliminó”, matiza.

Lo importante es que las instituciones y arreglos que se han logrado ahora dan certidumbre económica a México, considera.

Pondera que además, ahora el paquete económico se hace y lo aprueba el Congreso al amparo de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, lo que asegura que el presupuesto no se está guiando por principios electorales sino sólidos y de racionalidad económica.

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En su mandato, la inflación registró un promedio de 3.83%
Estabilidad de precios, mayor logro en gestión de Carstens Estabilidad de precios, mayor logro en gestión de Carstens

Escenario oscuro

A diferencia de hace 37 años, destaca que el país está infinitamente mejor. Señala que en ese entonces prácticamente nos quedamos sin reservas internacionales, teníamos un control de cambios, la banca estaba nacionalizada, teníamos inflaciones de tres dígitos y el salario real fue lo que más se deterioró.

“El escenario era prácticamente oscuro, México era el paria en los mercados financieros internacionales; seguimos teniendo retos, pero si vemos esos parámetros, ahora tenemos más de 170 mil millones de dólares en reservas, la inflación, que si bien estamos preocupados porque está alta, pero está a 6%, tenemos una banca boyante, bien capitalizada y una perspectiva de crecimiento”.

Afirma que México hizo su tarea desde la década de los 80 para sentar las bases más firmes para tener una economía influyente y desarrollada para satisfacer las necesidades de los mexicanos.

Fanático del beisbol, revela que también juega golf. No se arrepiente de ninguna decisión que tomó como secretario de Hacienda o como gobernador del Banxico, pues no tolera la falsedad o que no se pongan las cartas claras. “Como se dice: A toro pasado todo mundo es un gran torero”.

¿Quién es Agustín Carstens?

La entrevista se lleva a cabo en la sala de juntas del edificio principal del Banxico, en la calle 5 de Mayo, en donde resalta un gran retrato de Plutarco Elías Calles, en cuyo periodo como presidente de México se fundó Banxico, hace 92 años.

“Soy mexicano, nací en el [entonces] Distrito Federal en una familia muy tradicional en donde se puso mucho énfasis en la educación y el deporte; y bueno, más que nada hasta cierto punto, muy afortunado en la infancia porque pude desarrollarme adecuadamente y después un poco tuve la suerte de ser economista, porque mi familia es de contadores”.

Dice que el destino lo llevó por la ruta adecuada, porque ha estado muy contento con su labor profesional. “Estuve en el ITAM y en la Universidad de Chicago con el apoyo del Banco de México”.

Entró al Banxico hace 37 años, los mismos años de vida profesional, de los cuales 27 los ha pasado en el instituto central; los demás entre el Fondo Monetario Internacional y en la Secretaría de Hacienda. Ahora se va al Banco de Pagos Internacionales.

Sus padres

“Mi padre era contador, muy aficionado al beisbol y de ahí me viene a mí la afición al beisbol. La verdad es que era muy apoyador, también flexible en el sentido de que nos dejó que nos fuéramos forjando en la vida por nosotros mismos, con mucho apoyo.

“Mi madre todavía vive, es una gran persona, muy cariñosa y muy apoyadora”.

“Somos cinco hermanos, dos hombres y tres mujeres. Mis dos hermanas son contadoras; mi papá, su hermano y su abuelo eran contadores”.

Reto estudiantil

El principal reto al que se enfrentó cuando era joven fue decidirse por estudiar Economía o Contaduría.

Entró al ITAM sin haberse hecho bien la idea de cuál carrera escogería teniendo el antecedente de provenir de una familia de contadores, pero le llamó la atención la Economía, y por eso al final se inclinó por esa disciplina.

¿Cómo conquistó a su esposa?

Carstens fue un alumno brillante, pues sacó la maestría y doctorado en Economía en tiempo récord en la Universidad de Chicago.

Sus estudios en el extranjero los realizó cuando el país pasaba por momentos difíciles, entre 1982 y 1985, la época del control de cambios y “había mucha incertidumbre sobre si habría manera de mantener o no la beca”. Eso lo motivó a realizar sus estudios en el menor tiempo posible.

Aunque fue muy dedicado a sus estudios, dice que sí le dio tiempo para conocer y conquistar a su esposa, la escritora Catherine Mansell, también economista.

Sonrojado y acompañado de una carcajada responde con un “no sé” a la pregunta sobre cómo fue que conquistó a su esposa.

“Había mucha afinidad; ella tiene mucha inquietud intelectual, es alegre. Yo veía que era un buen complemento para mí y yo creo que ella piensa lo mismo de mí”.

Cuando estaban por terminar el doctorado le propuso matrimonio porque pensó que el destino los podría llevar por caminos distintos y tomaron la decisión de casarse.

Hace 31 años, un 19 de julio, se casaron en la tierra de Catherine, en California, Estados Unidos, en presencia de sus papás, hermanos y familiares.

Datos curiosos

El primer coche que tuvo fue un Peugeot muy viejo, cuando ya no existían, que era de su tía que ya estaba “muy viejita”, pero que lo tenía muy bien cuidado y se lo vendió muy barato.

Asegura que no es muy “pachanguero”, pero sí le gustan las reuniones para convivir con la gente; lo normal, “nada extravagante”. Comenta que es “amiguero”.

Cuando no trabaja, disfruta leer, platicar con su esposa, convivir con sus perros y jugar golf.

Actualmente lee un libro sobre Isaac Newton en el que se narra una faceta poco conocida: “Fue el jefe de la casa de moneda de Inglaterra. Lo contrataron porque había un problema de falsificación con metales y como él era un buen científico pudo determinar cómo y agarraron al delincuente”.

Le gusta el jazz; se hizo fanático en Chicago en donde hay buena música de ese género musical.

Reconoce que su ídolo en la juventud fue el beisbolista mexicano Fernando Valenzuela.

Habla inglés, español y un poco de alemán, que le servirá para su nuevo trabajo en el BIS.

México es el país en el que quiere vivir cuando llegue el momento de su retiro laboral.

Para concluir la entrevista se le pregunta: ¿Ha sido un hombre feliz en su vida? “Yo diría que sí, yo diría que he sido afortunado”.

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