Bolivia, por un nuevo modelo económico

Cartera 12/06/2014 01:06 Actualizada 09:35

[email protected]

Los países en desarrollo deberán plantearse una nueva arquitectura económica que los lleve a un mayor crecimiento, porque la crisis económica mundial evidenció las fallas del sistema económico-financiero capitalista, según el gobierno boliviano que preside durante 2014 el G-77 + China, que integran países emergentes.

El próximo fin de semana, 14 y 15 de junio, 133 países en desarrollo, integrantes del Grupo, se reunirán en Santa Cruz de la Sierra, en donde se propondrán nuevas metas que llevarían a la organización a brillar más porque “ha estado opacada por grandes grupos” y por economías como las europeas y la estadounidense, explicó el embajador de Bolivia en México, Marcos Domic Ruiz.

Los Estados debieran manejar su economía y sus recursos naturales, lo que significa liberarse de la “coyunda” de las trasnacionales y dejar de aplicar los modelos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, comentó el diplomático.

Es claro que las recetas que dictaron los organismos internacionales solamente generaron mayor desigualdad y pobreza, afirmó.

Al evento asistirán presidentes de países como Cuba, Perú, Argentina, Chile, Brasil, Ecuador, El Salvador e Irán, entre otros, mientras que México, en su calidad de país observador, mandará una delegación.

Domic Ruiz afirmó que el G-77 se creó el 15 de junio de 1964, luego de que se celebrara la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo, y a la fecha es la mayor organización de países en desarrollo.

Lo que se busca ahora es “la integración económica de los países, haciendo que sean los Estados los que manejen su economía y sus recursos naturales y ese es el objetivo principal”, dijo.

Planteamiento

A fin de lograr lo anterior, en la reunión el gobierno boliviano planteará sus metas:

Afianzar la unidad de los países que integran el G-77, lograr un desarrollo sustentable, refundar la democracia, dar a la población los servicios básicos como derecho humano universal, encontrar un nuevo modelo en el que se nacionalicen las empresas y que los gobiernos tengan el control de sus recursos, erradicar el hambre en los países del sur y consolidar la soberanía de los recursos naturales, entre otros planteamientos.