El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que la inflación anual en mayo se situó en 4.63%, cifra ligeramente inferior a la tasa de 4.65% de abril.

Con este dato, el indicador parece haber tocado su punto más alto en el año, por lo que en los próximos meses comenzaría una trayectoria descendente en convergencia hacia el objetivo de 3% como lo estimó Banco de México en meses recientes, señalaron analistas.

De acuerdo con el área de análisis económico de Banorte-Ixe Banxico enfatizó que las presiones inflacionarias han sido de naturaleza transitoria y que los precios tenderán a la baja a partir de junio; en tanto, expresó su preocupación por la desaceleración de la economía mexicana.

Analistas de Barclays indicaron que en línea con el dato de inflación, Banxico dejo las tasas de interés de referencia sin cambios, en 4%

El tipo de cambio es otro elemento que podría presionar la inflación, pero éste se fortaleció el viernes apoyado por el dato de empleo de mayo difundido en Estados Unidos.

El Departamento del Trabajo estadounidense dio a conocer la creación de 175 mil plazas no agrícolas el mes pasado, nivel superior a las 169 mil estimadas por analistas. En operaciones de ventanilla, la paridad cerró en 13 pesos por dólar, 5 centavos menos al cierre del jueves.

En tanto, en operaciones interbancarias el dólar spot finalizó en 12.7685 pesos por dólar, 12.62 centavos menos que el jueves.

Analistas del Banco Base estimaron que se mantendrá la volatilidad del tipo de cambio dada la incertidumbre de la recuperación de la economía y en torno a si seguirán los estímulos de la Reserva Federal.

En el anuncio de política montería, el Banco de México indicó que estará atento a que sigan sin presentarse efectos de segundo orden sobre el proceso de formación de precios en la economía derivados de recientes cambios en precios.

Dijo que se mantendrá atenta a la evolución que tengan sobre las previsiones de inflación la actividad económica y la postura monetaria de México ante otros países.

La junta de gobierno de Banco de México expuso que a pesar de que se espera una recuperación en la actividad productiva en la segunda mitad del año, impulsada por el desempeño industrial de Estados Unidos, los riesgos a la baja para la economía mexicana se han intensificado.

El instituto reconoció que en los primeros meses de 2013 la actividad económica en el país ha registrado una desaceleración importante.

“Por una parte, sigue observándose debilidad en la demanda externa y, por ende, persiste el estancamiento de las exportaciones manufactureras. Por otra, la información más reciente muestra señales más claras de que algunos componentes de la demanda interna han reducido su ritmo de expansión”, detalló.

La postura monetaria del Banxico es congruente con un escenario donde no prevén presiones generalizadas sobre la inflación, añadió.

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