El éxito no es cuestión de Género

Cartera 08/03/2013 00:22 Actualizada 09:47

Gabriela Hernández Cardoso es presidente y directora general de General Electric México desde el 16 de agosto de 2010 y le tocó presidir los 115 años de la presencia de la empresa en el país. No le gustan las entrevistas para hablar de su punto de vista femenino del trabajo.

Prefiere ser considerada como una ejecutiva con capacidad de trabajo y no cree que ser mujer le haga más fácil o difícil las cosas, al menos esos son los consejos que manejó en 2011 ante audiencias como del ITESM de Ciudad Juárez.

Lo que hay que hacer es trabajar siempre con pasión y teniendo claro por qué y para qué se hace el trabajo, así como luchar por lo que se quiere y buscar alcanzar un balance en los aspectos personal y profesional para no crearnos límites, pues el éxito no es cuestión de género sino de decisión.

Desde la posición que ocupa en GE es responsable por las operaciones y el crecimiento de la empresa en el país.

En su círculo cercano consideran que es una CEO particular porque sin pretender dejar de ser mexicana asume posiciones de globalización y de competencia con los posibles frentes: salud, tecnología, energía o transporte.

El peregrinar de la directiva no es menor, antes de llegar a la empresa trabajó en el sector público en varias posiciones. La abogada graduada de la Escuela Libre de Derecho estuvo arrastrando el lápiz en el equipo negociador del Tratado de Libre Comercio (NAFTA) con Estados Unidos y Canadá.

Fue subprocuradora de Servicios en la Profeco y dentro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes llegó a ser la directora general de Telecomunicaciones y finalmente ocupó el cargo de subsecretaria de Comunicaciones en la SCT. En el sector privado su experiencia es en compañías globales como Motorola México y Tellabs Inc., donde se ha desarrollado en el ámbito del Derecho Corporativo y el Comercio Internacional.

Gabriela Hernández es de los ejecutivos que apuesta por reinventarse cada dos por tres, crecer con un sentido de innovación y de calidad. Estas dos claves son necesarias para la empresa y el país.